sábado, 26 de mayo de 2012

Cuarto movimiento: EL AVE FÉNIX





Las yagas de mi boca dieron buena cuenta de los años que el pájaro había pasado en ella. Llegó el día en el que volvió a batir sus alas para abandonar el que había sido su hogar, con tanta fuerza, que al friccionar con la comisura de mis labios, se creó una pequeña hoguera que consumió algunas de sus plumas, y las dejó alojadas en forma de cenizas en uno de mis carrillos.

Y de aquellas cenizas, nacía cada día un nuevo pájaro, que seguía emitiendo su sonido, cuyas ondas se habían convertido en la bomba que impulsaba la sangre que mantenía vivas las pocas partes de mi cuerpo que todavía no le pertenecían.

lunes, 19 de marzo de 2012

Tercer movimiento: LA EMANCIPACIÓN


Un día, el más pequeño de los pájaros decidió volar, y con el batir constante de sus frágiles alas desgastó mis cuerdas vocales y trepó por lo que quedaba de ellas hasta llegar a mi boca, que acabó por servir únicamente como una potente caja de resonancia cada vez que el pájaro quería repetir el mismo canto que ya se había convertido en el único sonido que yo era capaz de emitir: su sonido.

lunes, 2 de enero de 2012

Segundo movimiento: LA METAMORFOSIS


Después, las mariposas de mi estómago, batieron tan rápido y fuerte sus alas que acabaron por hacerse pájaros que anidaron en mis pulmones.

Ellos picaban entonces el corazón buscando algo con lo que alimentarse y acabaron devorándolo entero y construyendo, en el confortable hueco que había dejado, su nuevo hogar.

Y fue entonces cuando me di cuenta de que otra parte más de mi cuerpo se había ido para siempre.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Primer movimiento: LA NARCOSIS INVOLUNTARIA



Y fue esa noche en la que me quedé sentada en el suelo, cruzada de piernas contemplándole durante horas; ese momento en el que al levantarme noté que la sangre había decidido no alterar la narcosis de mi pie izquierdo, cuando supe que una parte de mí nunca le dejaría escapar, cuando supe que una parte de mí ya había pasado a pertenecerle de por vida.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Apaga y vámonos

El otro día, una lentilla aventurera decidió explorar el globo ocular. Intenté indagar en mi interior. No conseguí ver nada (estaba demasiado oscuro).



-Relaciona conceptos. Si un antifaz de superhéroe barato puede ser también una tetera y unas tijeras porque tiene dos agujeros, tu ojo puede ser perfectamente una linterna.

-El problema aquí, es que a mi linterna hace tiempo que se le acabaron las pilas.

jueves, 28 de abril de 2011

Que dé comienzo el combate


Damas y caballeros, niños y niñas, hormonas y hormonados…

A la izquierda del cuadrilátero, con 250 gramos de peso, el aspirante al título y antiguo discípulo de la Cordura:

¡el músculo cardiaco!

A la derecha del cuadrilátero, contra las cuatro cuerdas y con un kilo doscientos –y sin embargo sorprendentemente enclenque- , el campeón desde hace varios años, portando una máscara mexicana:

¡el órgano cerebral!

El combate se presenta en este caso bastante ajustado, hagan sus apuestas y no olviden que el ganador dependerá mucho de ellas.

De aquí saldrá el futuro soberano de sus acciones [y también de sus vidas].

martes, 5 de abril de 2011

De amor y otros platos combinados

Veinte croquetas[poemas] de york [de amor]
y una ración [canción] de meneadas [desesperada].





Y así fue cómo saqué a
Neruda de su idealista caverna de Platón [de su maldita caverna del amor].

martes, 15 de marzo de 2011

El Oráculo de Delfos

Hace unos días, mientras dejaba que las letras del papel couché jugaran al tiro al plato con mis neuronas relamiendo las páginas de ilustraciones poco Ilustradas, decidí malgastar aún más mi tiempo echándole un vistazo a la página dedicada al ancestral y actualmente mancillado arte de la adivinación.

Entre el Tarot de Alisia Galván y el mago Baki, se encontraba una pitonisa que se hacía llamar el Oráculo de Delfos.

La fotografía mostraba una esbelta mujer con los ojos como si acabara de pasar la tarde con los tíos de Trainspotting, pero ¡oye! Ponía que llevaba ayudando al ser humano desde la antigüedad y alguien experto en algo –aunque sea en generar desastres- es muy difícil de encontrar en estos días.

Despertada mi adrenalina por este descubrimiento, asaltó mi raciocinio e hizo que este se pusiera en contacto con el tal Oráculo, olvidando que la llamada al extranjero me iba a salir por un pico.

Mi conversación con la de Delfos se resume en no sé qué patrañas del destino que me están tejiendo las Parcas, que por lo visto, aunque diesen mal una puntada, seguían trenzando.

Total, ¡como el tapiz ya lo tienen vendido!...

Sin embargo, me pregunto por qué a estas alturas nadie les ha regalado “La super tejedora” y más con la fortuna que debe haber amasado el Oráculo a base de sisar desde hace milenios.

Dejados atrás mis devaneos, investigué un poco la vida de esta mujer – ahora a investigar, querido Watson, se le llama buscar en la Wikipedia-.

Y la verdad, es que no sé cómo los griegos eran capaces de guiarse por las alucinaciones producidas por los gases que serpenteaban entre los muros de un templo.

Quizá fuera porque salían de los labios de una bella mujer medio desnuda.

martes, 22 de febrero de 2011

Hervir, servir y vivir


Hierve mi sangre cuando nota que se acumula en la yugular amenazando con quemar a todo aquel que salpique.

Servir, es mi cometido. Y para ser la criada de las órdenes irracionales de mis entrañas he nacido.

Vivir, es la libertad que se me concedió de nacimiento y la autodeterminación de ser pasto de los gusanos que rebuscarán entre productos caducados, desechados por una gran cadena de supermercados llamada Destino.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Vive la révolution


Somos un cuaderno de quejas de los miembros del Tercer Estado,

la raqueta que alguien se dejó olvidada en la Sala del Juego de la Pelota,

el butrón del palacio de la Bastilla.

Un castillo asaltado y documentos reducidos a cenizas por la revuelta del Gran Miedo.

Somos los culottes olvidados por los revolucionarios más radicales,

los artesanos que construyeron la guillotina,

la sangre de la bañera de Marat

y las cabezas seccionadas por Robespierre.

Somos el número 499 del consejo de los 500 ancianos

el caballo de Napoleón Bonaparte,

el frío de Moscú y una de las bayonetas de Waterloo.

Somos el veneno envuelto en cáncer administrado en pequeñas dosis,

el réquiem de Mozart en el funeral del que fuera emperador.

Somos los hijos de la Revolución.

jueves, 20 de enero de 2011

Respiración asistida



Hoy estoy más espirada que inspirada...

Repito el proceso por si acaso se me vienen a la cabeza palabras de esas que suenan rimbombantes y quedan bien en los discursos, aunque lo que estés diciendo carezca completamente de sentido.

Inspiro y espiro...

Mi cerebro se oxigena pero las musas siguen sin acudir a mí. Seguramente estén por ahí, charlando con alguien más interesante.

Inspiro y espiro...

Mi mano coge una pluma y garabatea materia gris con moscas revoloteando alrededor. Seguramente se acaben posando atraídas por las líneas de olor que irradia.

Inspiro y espiro...suspiro

Me muerdo los labios y hago una pelota con el papel garabateado. La lanzo a una papelera imaginaria y fallo.

Inspiro y espiro...

Hago sombras chinas aprovechando el reflejo de la lamparita de mi escritorio. La paloma de la paz era devorada por un perro irónicamente más pequeño una y otra vez. Jamás aprendí a hacer más sombras chinescas que el perro y la paloma.

Inspiro y espiro...

Me rasco la cabeza y el papel se llena de pelos, dentro de poco empezaré a escupir bolas y mi casa parecerá una película del oeste, pero de las malas.

Mi conciencia me retará a duelos continuos:

Señorita, eso es un insulto. Exijo una satisfacción. ¡Le reto a un duelo!

Mis sábanas empapadas de sudor y lágrimas serán testigos de ello.

Inspiro y espiro...

Oigo dos relojes y van sincopados. Me pregunto qué pretendo hacer si hasta ellos, inventados para la precisión absoluta, van a contratiempo.

Inspiro y espiro...

Mis nervios comienza a respirar de forma entrecortada, mientras las neuronas se han decidido a no servirme hoy mi desayuno rico en ideas.

Sé que en el fondo de su axioma me tienen algo de aprecio, aunque sólo sea porque gracias a mi cráneo no están condenadas a ser sin-techo.

Inspiro y espiro...

Se me ha dormido la mano, se me ha dormido la mente y no hay quien la despierte. Mis pestañas inferiores han declarado una guerra fratricida a las superiores, y con un par de bombardeos consiguen tumbar mis párpados.

Inspiro y espiro...

Profundamente. Creo que me ha visitado Morfeo. Sueño con algo,pero no consigo recordarlo cuando me despierto.

Inspiro y espiro....

Mi creatividad se ha escapado por la ventana, y eso que hacía frío. Ha huido como todo lo demás.

Condenada a vivir a contratiempo.

Inspiro y expiro.


miércoles, 12 de enero de 2011

XI. Temerás al fuego sobre todas las cosas


Ayer volví a soñar que ardía.

Mi mundo onírico se quemaba consumido de nuevo por llamas que, como aquel día, no quisieron revelar su procedencia.

El fuego formaba ampollas en mi espalda y mi pelo servía de hilo conductor para hacer arder mi cabeza.

Sufría, sentía un dolor insoportable, pero el fuego ya había quemado mis cuerdas vocales, que se derrumbaban y chocaban entre ellas produciendo vibraciones que se mezclaban con el sonido de fondo.

El hilo musical eran los latidos de una ciudad, que poco importa si se llamaba Edén o Pandemonium. Las contracciones de un corazón que impulsaba a sus millones de ocasionales moradores a los escenarios donde cada día se veían obligados a actuar, ya estuviera el corazón aquejado de soplo o las venas padeciendo una inusual hemofilia pasajera.

Nada en la ciudad parecía arder, y sin embargo, allí estaba mi cuerpo.

Solo, ardiendo e intentando apagar las llamas con el agua salada que brotaba de los ojos.

Y en medio de las silenciosas explosiones, la ciudad seguía latiendo.

viernes, 31 de diciembre de 2010

La muerte de Morfeo


Morfeo acudió raudo al sonido del revoloteo crepuscular de las sábanas de los mortales, portando bajo su túnica de seda la amapola con la que les sumía en una placentera fase REM.
Sigiloso como la pantera, se acercó al lecho de aquel que le había inconscientemente convocado y, desconcertado porque la belleza que tenía ante sí no fuera la de un dios, observó la escultural figura hasta que sintió al deseo consumir sus retinas.
Planeó Morfeo aparecer en sus sueños el tiempo necesario para adiestrar su subconsciente y con varias caricias de pétalo en su frente,sumió al joven en un sueño comatoso.
La medida hexadecimal del tiempo perdió sentido para Morfeo. Sustituyó los días por cabellos blancos y los años por surcos en el rostro del amado.
Jamás osó besarle, se odiaría si por un instante de placer corrompíera su belleza; pero, cuando ya las canas pesaban y se acumulaban bajo su piel, se atrevió.
Notó el amante al inclinarse un horrísono olor que pronto identificó: era putrefacción. Los cuervos habían desgarrado el corazón del amado.
Se suicidó Morfeo parando su corazón con toques de amapola al darse cuenta de que el posesivo amante había tornado en paupérrimo necrofílico.


martes, 21 de diciembre de 2010

ESTE Diciembre


Parece que este mes de Diciembre está cargado de fatalidad.
Siempre fui de esas pocas personas que disfrutó con el frío, la niebla y las tardes al calor de una fogata, hecha con los maderos de todo un año de ideas fosilizadas.
Me declaro amante de las narices rojas de gelidez y brillantes de escarcha matinal.
Quiero saber qué tiene este Diciembre de especial.
Tal vez, la neblina se ha cansado de vagabundear por las calles y ha decidido buscarse un techo. Parece que mis entrañas le han parecido lo más arreglado, se habrá hecho un hueco entre las gilipolleces que las ocupan. Igual hasta las usa de manta.
¡Joder! Parece que este mes de Diciembre lo ha pintado un artista romántico en plena crisis existencial.

O igual soy yo la que escupe colores macabros en un lienzo en blanco.

martes, 14 de diciembre de 2010

Sentire Aude!

Hueles a viento.
Estás tan vacío que tu aroma depende del CO2 del aire y del suspiro de los claveles de cualquier maceta de plástico.
Sabes lo que es un olor, pero nunca conociste el perfume de una bella muchacha, no puedes decirme a qué huele el amor.

Gustas como el agua.
Eres tan transparente y frágil que con el menor de los silencios te congelas, con la más mínima caricia te evaporas.
Sabes que todo en la vida fluye, pero nunca reconociste que cada instante es una gota acuosa única que jamás volverá a mojar tu rostro.

Tu tacto es como el fuego.
Tu piel se hidrata con las cenizas que el tiempo escupe sobre tus poros. Tu alma ya está negra. Y es que nunca te ocupaste de deshollinarla.
Sabes qué significa la palabra arder. Sin embargo ignoras que posees la capacidad de hacer que los demás ardan. Mientras, tú te autocombustionas en llamas de destino.

Suenas a niebla.
De esa que te penetra por la boca y se convierte en ninfa para bailar entre tus dientes. Un frescor que desearías que nunca desapareciera, pero que es tan volátil como un vulgar segundo.
Sabes definirme el concepto música, pero pegas un respingo cada vez que oyes los primeros acordes de Zarabanda, y descargas tu arsenal de lágrimas cuando suena el estruendoso compás final, como si del fin de tu propia vida se tratase.

Te ves como una persona más.
Tus globos oculares y su complejo de adivinación al menos así te lo muestran cuando se deleitan ante su reflejo en un espejo.
Sin embargo, la vista es el más torpe de los sentidos y sólo un aroma templado y bañado de ceniza que repose entre tus labios te hará por fin ver que los ojos se equivocan.

Al tiempo que te digo esto, mis cinco sentidos están estudiando medicina para intentar curar los tuyos.
Y ya de paso, hacerse un chequeo cada vez que se sientan extraños, cada vez que te sientan extraño.

"La gloria seduce la imaginación, mas no procura la menor voluptuosidad a los sentidos.". (Marqués de Sade).

jueves, 9 de diciembre de 2010

¿Por qué?


Porque ya no me molesto en escribir. Son las palabras las que se estampan contra el papel y forman frases desesperadas.

Porque ya no me molesto en andar. Son mis piernas las que me guían en un caos con aparente órden de semáforos, guardias y sentimientos encerrados y podridos en corazones que se han convertido en granadas de mano con una anilla titubeante.

Porque ya no me molesto en respirar. Mis pulmones se encargan por mí de ello y los suspiros desaparecieron hace tiempo, el mismo lapso temporal desde el que mi aliento se quedó atrapado en el cristal de un autobús que estaba tan vacío como mi mente.

Porque ya no me molesto en pensar. Son mis ideas una manufactura de un mecanismo rutinario, abatido por no poder encontrar su punto muerto, pero sin embargo en un constante punto absurdo.

Porque ya no me molesto en opinar. Son mis silencios la muestra de que hace tiempo que desistí de cambiar el rumbo de las situaciones, que aposté muy alto por que el mundo estaba condenado a tener carencias auditivas, a la perpetua decadencia... y en efecto acerté.

Porque ya no me molesto en sentir. Mi granada de mano hace tiempo que estalló provocando una sonora serenata de sonrisas bemoles y llantos sostenidos, de fusas de alegría y calderones de pena. La sostuve en alto durante un instante y sólo noté el calor de la sangre deslizándose sobre mi mano.

Porque ya no me molesto en molestar....

Porque ya no me molesto en hablar. Mis músculos tiran de mis huesos y provocan muecas. Quizás, en ocasiones risas ayudadas por los altavoces de mi pecho...e impulsos silábicos a los que ahora llaman palabras....

Porque ya no me molesto en defenderme. Me puse un chaleco de balas contra tus ideas metralladas, aunque supiste encontrar un punto flaco y con tu precisa bala inundaste mi cerebro de pólvora y veneno.

Porque ya no me molesto en vivir...

Porque ya sólo me molesto en esperar. Esperar que algo me sorprenda, esperar y dormir sobre la manecilla del segundero del reloj de algún titiritero.

martes, 7 de diciembre de 2010

I was/I am/I will

Yo era/ I was...
Una persona primitiva y asocial hasta que comencé a razonar y torné negra mi materia gris.

Yo soy/ I am
Un ente pensante y sintiente que no sabe exactamente cuál es su función.

Yo seré/I will
Un cuerpo de músculos con cáncer de sentimientos enterrado bajo tierra santa y con flores de plástico sobre madera.

Como todo el mundo/Like everybody else.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Imán-arte y llegar alto.


Cada vez que hablas, -si es que a tus artes de atracción se las puede llamar así- incrustas un imán de polo positivo en la cabeza de tu interlocutor, que se ve irremediablemente atraído por el polo negativo alojado en el loft que la persuasión se ha montado en tu cerebro.
A lo que muchos llamarían un increíble carisma, yo lo llamaría una fastuosa capacidad de manipulación.
Créeme chico, y ten esto muy en cuenta, sólo las personas que en la vida actúan como tú lo haces son las que llegan a triunfar.
No digo ni mucho menos que esté de acuerdo, pero jamás te faltarán escalones que pisotear para llegar a la cúspide de tu edificio vital. Te conozco y sé que jamás cogerías el ascensor, sé que con ello no experimentarías ningún placer.
Tu hambriento imán busca presas, pero no determina qué supone conseguirlas...tú tampoco lo haces.
Llegarás muy alto, acuérdate de esto...
Pero andate con ojo y cuida que tus vísceras no interfieran en el campo magnético de tu gran cabeza elucubradora.

martes, 23 de noviembre de 2010

Cromatografía


La cromatografía es un proceso que se basa en la diferente velocidad a la que se extiende cada sustancia de una mezcla cualquiera sobre una determinada superficie.
Hoy, me gustaría que mi saliva se mezclase con cicuta para crear una mezcla de tonalidad filosófica.
Desearía que ese elixir se extendiera por cada una de mis venas a la velocidad del sonido de los latidos de mi corazón. Con cada sístole, penetraría en una célula más separando mis millones de glóbulos rojos de mis millones de preocupaciones, aislando mi energía vital de plaquetas, líquidos linfáticos y bilis.
La cromatografía estudiaría cómo mi vida biológica se separa a velocidades de vértigo de mi, ahora sin sentido, vida social.
Los hombres de ciencia, emplearían mi cuerpo para estudiar la velocidad de extensión de un ácido lo suficientemente potente como para corroer carne humana pero incapaz de corroer horas, minutos, segundos, instantes o momentos. El ácido separaría mi cráneo de la materia gris alojada en él pero no corrompería el contenido de la misma.
Y al fin mi cuerpo se separaría de mi mente, y la cromatografía analizaría las cantidades y velocidades de expansión del alma, corazón, cerebro, músculos y huesos que lo componían.

lunes, 15 de noviembre de 2010

La libido según Sigmund Freud

Nunca fui un experto en armas,tampoco me preocupé mucho por ello. El día en que adquirí esta con la que ahora mis manos se recrean,mis cuerdas vocales emitieron la única petición de que fuera “algo fácil de usar,de aspecto sofisticado para dármelas de varón moderno y de ejecución limpia y enamorada del silencio”.
Me gusta autodenominarme coleccionista,mas no me identifico con aquellos que guardan las piezas en su embalaje y dejan que un asqueroso trozo de plástico lleno de polvo empañe objetos de valor incaculable.
Yo,desgarro la cubierta,huelo,palpo,admiro,escucho,incluso hago que mis papilas gustativas gocen del instante orgásmico del reventamiento.
Hoy iba a adquirir una nueva pieza,una de lo más Rococó,sobrecargada de valores,prejuicios y problemas que poco parecían importar en un “todo” mundial que cada vez me repugnaba más.
Inicié el ritual de adquisición: acaricié la cruz que llevaba en el pecho que poco importa si tiene forma aspada,latina o patada, deslicé mi dedo sobre el gatillo y la libido según Freud colonizó mi mente.
Una vez más había conseguido mi pieza y había reventado el envoltorio con un silencioso y preciso disparo.
Y no encuentro arrepentimiento en mis actos,pues lo único omnipresente que existe en el universo es el aire.