lunes, 19 de marzo de 2012

Tercer movimiento: LA EMANCIPACIÓN


Un día, el más pequeño de los pájaros decidió volar, y con el batir constante de sus frágiles alas desgastó mis cuerdas vocales y trepó por lo que quedaba de ellas hasta llegar a mi boca, que acabó por servir únicamente como una potente caja de resonancia cada vez que el pájaro quería repetir el mismo canto que ya se había convertido en el único sonido que yo era capaz de emitir: su sonido.

lunes, 2 de enero de 2012

Segundo movimiento: LA METAMORFOSIS


Después, las mariposas de mi estómago, batieron tan rápido y fuerte sus alas que acabaron por hacerse pájaros que anidaron en mis pulmones.

Ellos picaban entonces el corazón buscando algo con lo que alimentarse y acabaron devorándolo entero y construyendo, en el confortable hueco que había dejado, su nuevo hogar.

Y fue entonces cuando me di cuenta de que otra parte más de mi cuerpo se había ido para siempre.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Primer movimiento: LA NARCOSIS INVOLUNTARIA



Y fue esa noche en la que me quedé sentada en el suelo, cruzada de piernas contemplándole durante horas; ese momento en el que al levantarme noté que la sangre había decidido no alterar la narcosis de mi pie izquierdo, cuando supe que una parte de mí nunca le dejaría escapar, cuando supe que una parte de mí ya había pasado a pertenecerle de por vida.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Apaga y vámonos

El otro día, una lentilla aventurera decidió explorar el globo ocular. Intenté indagar en mi interior. No conseguí ver nada (estaba demasiado oscuro).



-Relaciona conceptos. Si un antifaz de superhéroe barato puede ser también una tetera y unas tijeras porque tiene dos agujeros, tu ojo puede ser perfectamente una linterna.

-El problema aquí, es que a mi linterna hace tiempo que se le acabaron las pilas.

jueves, 28 de abril de 2011

Que dé comienzo el combate


Damas y caballeros, niños y niñas, hormonas y hormonados…

A la izquierda del cuadrilátero, con 250 gramos de peso, el aspirante al título y antiguo discípulo de la Cordura:

¡el músculo cardiaco!

A la derecha del cuadrilátero, contra las cuatro cuerdas y con un kilo doscientos –y sin embargo sorprendentemente enclenque- , el campeón desde hace varios años, portando una máscara mexicana:

¡el órgano cerebral!

El combate se presenta en este caso bastante ajustado, hagan sus apuestas y no olviden que el ganador dependerá mucho de ellas.

De aquí saldrá el futuro soberano de sus acciones [y también de sus vidas].

martes, 5 de abril de 2011

De amor y otros platos combinados

Veinte croquetas[poemas] de york [de amor]
y una ración [canción] de meneadas [desesperada].





Y así fue cómo saqué a
Neruda de su idealista caverna de Platón [de su maldita caverna del amor].

martes, 15 de marzo de 2011

El Oráculo de Delfos

Hace unos días, mientras dejaba que las letras del papel couché jugaran al tiro al plato con mis neuronas relamiendo las páginas de ilustraciones poco Ilustradas, decidí malgastar aún más mi tiempo echándole un vistazo a la página dedicada al ancestral y actualmente mancillado arte de la adivinación.

Entre el Tarot de Alisia Galván y el mago Baki, se encontraba una pitonisa que se hacía llamar el Oráculo de Delfos.

La fotografía mostraba una esbelta mujer con los ojos como si acabara de pasar la tarde con los tíos de Trainspotting, pero ¡oye! Ponía que llevaba ayudando al ser humano desde la antigüedad y alguien experto en algo –aunque sea en generar desastres- es muy difícil de encontrar en estos días.

Despertada mi adrenalina por este descubrimiento, asaltó mi raciocinio e hizo que este se pusiera en contacto con el tal Oráculo, olvidando que la llamada al extranjero me iba a salir por un pico.

Mi conversación con la de Delfos se resume en no sé qué patrañas del destino que me están tejiendo las Parcas, que por lo visto, aunque diesen mal una puntada, seguían trenzando.

Total, ¡como el tapiz ya lo tienen vendido!...

Sin embargo, me pregunto por qué a estas alturas nadie les ha regalado “La super tejedora” y más con la fortuna que debe haber amasado el Oráculo a base de sisar desde hace milenios.

Dejados atrás mis devaneos, investigué un poco la vida de esta mujer – ahora a investigar, querido Watson, se le llama buscar en la Wikipedia-.

Y la verdad, es que no sé cómo los griegos eran capaces de guiarse por las alucinaciones producidas por los gases que serpenteaban entre los muros de un templo.

Quizá fuera porque salían de los labios de una bella mujer medio desnuda.